
extraido de Todo Misterios

Existe un fenómeno que desde hace tiempo me intriga, es el fenómeno de las energías luminosas fotografiadas (o no) o “orbes”. Son una especie de cuerpo circular luminoso de procedencia desconocida que pueden ser explicados como partículas de polvo en suspensión y reflejadas con el flash, o partículas de agua adheridas al objetivo de la cámara. ¿Pero y cuando no son simples reflejos? ¿Cuando no presentan la forma romboidal de un reflejo fotográfico? ¿Cuando no son un conjunto de círculos uniformes?
Lo más extraño es que la mayoría de las veces solo se pueden divisar cuando la fotografía tomada es revelada o trasladada a nuestro PC, aunque en pocas ocasiones se puede dar la oportunidad de poder visualizar los destellos luminosos in situ.
No tan solo existen los orbes, sino que también podemos encontrar diferentes tipos de energías como pueden ser los vórtex o roots, estos últimos no se caracterizan por ser circulares sino que suelen ser de forma extremadamente fina y alargada, como una línea en la fotografía.
Sinceramente es un tema que encuentro interesante y que si algún estudioso de fotografía, o algún experto en fenomenológia paranormal me pudiera acabar de aclarar quedaría muy satisfecho.




Psicoimagenes: después del descubrimiento de las psicofonias se estuvo buscando otro medio que permitiera una comunicación mas real y directa por un medio visual, no fue sino Klaus Schreiber el primero en obtener resultados en este campo utilizando un televisor en blanco y negro del cual obtuvo variados resultados.
Obtener piscoimágenes o transimágenes no es muy complicado en sí pero hace falta tiempo y ganas de trabajar para obtener buenos resultados, el procedimiento es sencillo, se necesita un televisor en blanco y negro conectado a la corriente pero sin toma de antena, una cámara de video que se colocará en un ángulo de unos 45° aproximadamente respecto a la parte frontal del televisor. Se separa un par de metros de la pantalla y con una luz ultravioleta (luz negra) se activa la grabación de la cámara (*REC) y se graban unos segundos. Cada segundo equivale a un promedio de veinticinco fotogramas y para analizar el fenómeno de las psicoimagenes se tiene que observar meticulosamente fotograma por fotograma eso equivale a que por cada 10 segundos de grabación se tienen que analizar 250 fotogramas y si en cada fotograma invertimos unos 20 segundos de análisis en revisar esos 10 segundos se tardará aproximadamente 80 minutos, no os desesperéis por ello, al fin y al cabo quien realiza estos experimentos es por afición, y recordad que no siempre son “muertos” los que aparecen en pantalla, hay muchísimas mas variantes que nos podrían sorprender.



Ay muchos mas y variados métodos para experimentar con la transcomunicacion instrumental los cuales ya iré añadiendo más adelante como las voces directas por radio, y otras muy novedosas como las obtenidas por medio de Webcams o conexión a Internet.
--Nic Ausió López--

--Atentamente NIC AUSIÓ LÓPEZ--